Por qué a veces elegimos la soledad y a veces nos elige ella

Todo el mundo teme la soledad, ¿por qué? La mayoría de las veces es por el miedo de enfrentarse tet-a-tet consigo mism@.

Y no se debe tener miedo ni de la soledad, ni de mirarse hacia los propios “interiores”.

Pues desde el amor propio (o el amor hacia uno mismo?) empieza la vida que se dice de “pleno valor”, donde puedes tener lo que quieras y hacer lo que quieras, sin que te lloverán castigos de los cielos. 




 

Y la soledad a uno se le da en 2 ocasiones:

1. Cuando el hombre haya conocido lo que es el amor propio y vive en plena armonía tanto con la naturaleza propia, como con la que le rodea. Pero en este caso no sería del todo correcto decir “se le ha dado”. Es más bien su ELECCIÓN de vivir solo. Pues se siente en armonía. Y al mismo tiempo no le importa compartir su vida con otra persona y él ELIGE con quien (y no con la persona que le “toque”  ). En todo caso está en armonía.

La variante 2, es cuando la soledad se le DA al hombre para que aprenda a A

MAR a SI MISMO. La soledad para él es el tiempo para que nadie le distraiga de sus reflexiones.

Y a mi me parece que lo más difícil es quedar sól@ y con un niño pequeño. Pues tienes que tener fuerza enorme para mantener el fino equilibrio entre el amor hacia ti mismo y el

 

amor hacia tu hij@, para no ahogarlo con tu amor y tampoco dejarlo sin él. Amar a si mism@ y no utilizar a su hijo como la “única esperanza de vida”.

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